La Papa

Boca sufrió su primera caída en la Copa Libertadores: perdió 1-0 ante Barcelona en Ecuador

Fue el final de una racha positiva. Justo cuando había evolucionado en su juego. La seguidilla infernal obligó a Miguel Angel Russo a meter mano en el equipo, pero también demoró en hacer los cambios durante el desarrollo. Y cayó ante Barcelona, líder del grupo. Boca perdió después de cinco triunfos consecutivos y Agustín Rossi recibió un gol -Carlos Garcés- tras 490 minutos con su valla invicta.

Boca tuvo la iniciativa y la pelota en el primer tiempo, pero no pudo lastimar a Barcelona. Y a pesar de contar con el mismo esquema que le vino dando resultados en los últimos partidos, no logró despegar por afuera. A bordo del 4-3-3, sintió las ausencias de Sebastián Villa, Agustín Almendra -se quedaron en Buenos Aires- y Cristian Medina (ingresó en el complemento). Y no tuvo explosión en el último tramo de la cancha.

Fundamentalmente, porque no hubo un volante que rompiera líneas. Ni Nicolás Capaldo, muy a pesar de su intensidad, ni Leonardo Jara tienen esas características. Y Alan Varela podrá ser el dueño del mediocampo con la tenencia de la pelota y su buena distribución en la salida, pero no es punzante.

Para colmo, Agustín Obando y Cristian Pavón se cerraron demasiado. Tal vez, buscando la sorpresa de Emmanuel Más y Julio Buffarini por afuera. Sin embargo, los centros no tuvieron buen destino.

En este contexto, Boca no pateó al arco del argentino Javier Burrai. Y tampoco lo hizo Barcelona, que se afirmó en sus tres centrales y mostró buen manejo con Damián Díaz pero resultó inofensivo en el área de Agustín Rossi, el arquero suplente que saltó a la titularidad ante la imposibilidad de contar con Esteban Andrada, quien a esa altura de la noche no sabía si iba a poder regresar a la Argentina por el PCR positivo y la medida que había tomado el Gobierno ecuatoriano.

El segundo tiempo reservó las mejores emociones. Barcelona tomó el control del juego y empezó a desequilibrar por la izquierda, especialmente, con las trepadas de Mario Pineida. Eso sí, siempre bajo la batuta de Díaz, ese enganche argentino que supo vestir las camisetas de Central y Boca, Y empezó a conectar el conjunto local. Armó una buena jugada Díaz, se filtró Carlos Garcés, Leandro Martínez remató apurado y Jara cruzó ante la desesperación de Rossi.

Enseguida, llegó un tiro de esquina de Díaz y un cabezazo de Michael Hoyos que encontró una notable reacción de Rossi. Merodeaba el gol en el estadio Monumental.

Hasta que Díaz armó una jugada bárbara con Nixon Molina, quien abrió la cancha para el desborde de Pineida y el centro atrás del lateral halló una arremetida de Garcés. que cortó el invicto de Rossi.

Boca no tenía sorpresa ni juego. Y la salida de Varela lo dejó huérfano de pases claros. Entró Medina, pero faltaba nitidez en la elaboración. Entonces, Russo hizo tres cambios juntos. Pareció demasiado tarde. ¿Por qué no ingresó antes Carlos Tevez para conectar las líneas? Lo hizo cuando quedaba una docena de minutos para el epílogo junto a Exequiel Zeballos y Gonzalo Maroni.

Y en la primera acción generó riesgo. Y en un contragolpe pudo empatar. Guapeó Carlitos, ganó la posición Maroni, quedó mano a mano con Burrai, pero sacudió el palo. En el rebote, disparó Buffarini pero bloqueó el tiro Bruno Piñatares. Pero festejó Barcelona, que ganó los tres partidos del grupo. Boca dio un paso en falso.

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