La Papa

CABA y Mendoza se resisten a aplicar el nuevo decreto que suspende las clases presenciales y tensan la relación con el Gobierno

La medida será por tres semanas. El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta decidió aplicar una modalidad bimodal en la secundaria. El pedido del Ministro de Educación que no tuvo una respuesta favorable.

Hoy habrá clases presenciales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. También en Mendoza. Ambos distritos tiene un escenario epidemiológico complejo debido al impacto de la segunda ola de coronavirus, pero van a sostener la presencialidad pese al nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que la suspende en los distritos con mayor cantidad de contagios, como es el caso de ambos lugares.

En el último decreto el Gobierno dispuso un nuevo semáforo epidemiológico para determinar que actividades están prohibidas en cada ciudad, de acuerdo a la cantidad de contagios que tengan registrados. Tanto CABA como las localidades mendocinas de Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras, Luján de Cuyo, Maipú y Mendoza capital están dentro de la clasificación “Alerta Epidemiológica”, que es donde se encuentran los municipios con mayor cantidad de contagios del país.

Pese a esa realidad, ambos gobiernos decidieron continuar con las clases presenciales. Ninguno dio lugar al pedido que ayer les hizo el ministro de Educación, Nicolás Trotta, para que declinaran esa postura y volcaran las clases a la virtualidad. Esa decisión de Horacio Rodríguez Larreta y Rodolfo Suárez, dos dirigentes de Juntos por el Cambio, hizo escalar, aún más, la tensión en el vínculo político que tienen con la Casa Rosada.

En Balcarce 50 siguen muy molestos con el titular de la administración porteña. Presentan una serie de argumentos que van desde considerar que su gestión no ejercía controles para que se cumplan las medidas tomadas por Alberto Fernández, hasta su decisión inamovible de mantener la presencialidad.

En el caso del mendocino Suárez no tiene una buena relación con el Gobierno. Es institucional y distante. No es una descripción que solo refleje el presente. Un año atrás el gobierno provincial se quejó porque la Nación había decidido concentrar la compra de respiradores, en el medio de una extrema escases del producto por el impacto del coronavirus, y las provincias tenían que adecuarse a la cantidad que les tocaran según el reparto proporcional que les correspondía por la cantidad de habitantes.

A ese conflicto en el transcurso de la pandemia se le sumó la decisión de Alberto Fernández de viajar a Chile, país que limita con Mendoza, e invitar a todos gobernadores que son parte del oficialismo, o cercanos al Frente de Todos, para que lo acompañen en su visita oficial. A Suárez lo dejaron afuera de la comitiva y en el gobierno local el gesto cayó muy mal debido a que Mendoza es la provincia que tiene más vinculo económico y comercial con el país limítrofe.

En las próximas horas habrá un vacío legal respecto a la decisión del gobierno porteño de mantener la presencialidad. Es que la acción declarativa de inconstitucionalidad que el Jefe de Gobierno presentó ante la Corte Suprema el 16 de abril, buscaba que se declare inconstitucional del artículo 2 del DNU que disponía la suspensión de las clases presenciales desde el 19 hasta el 30 de abril inclusive. Ese decreto ya no existe más. Caducó. Y entonces, el reclamo es sobre un DNU que perdió vigencia. /Infobae 

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