El Banco Central sin dólares

«Las reservas netas del Banco Central (de swap chino, encajes bancarios, y préstamos del BIS) serían de aproximadamente u$s 1.651 mlllones, y las líquidas (restando el oro) de u$s -1.900 millones, el valor negativo más bajo del que se tiene registroCreemos que la falta de reservas líquidas es un punto importante en la negociación con el FMI».

El informe de research de Allaria Ledesma es lapidario, aunque es de los más optimistas, ya que según MindY-economics, la consultora del ex presidente del Banco Central, Guido Sandleris, son de -u$s 3779 millones, por lo que más que duplica a los -u$s 1604 millones de diciembre del año pasado.

Javier Casabal, estratega de renta fija de Adcap Grupo Financiero, apunta a cerca de u$s 2600 millones negativos: «Lo relevante es que Argentina sigue sin salir de la dinámica negativa y, aún con una gran cantidad de restricciones cambiaras, el Banco Central todavía no logra volver a ser comprador consistentemente en el MULC, y es aquí donde aparecen los nuevos cepos o medidas paraarancelarias, como el cambio en el CEF de la AFIP para limitar las importaciones».

UNA DE CAL

Un dato positivo que menciona es que en diciembre el balance cambiario arrojó, por primera desde agosto de 2021, un saldo u$s 689 millones mayor de superávit comercial que el registrado por el INDEC.

«Esto significa que volvió a aparecer oferta genuina de dólares y que se detuvo el comportamiento de demorar liquidaciones y adelantar importaciones que veníamos viendo. Veremos si se mantiene en los próximos meses, como ocurrió durante la primera mitad del 2021», señala Casabal.

NUEVO CEPO
Pablo Repetto, de la consultora Rubinstein, agrega que «las implicancias son posiblemente más restricciones a las importaciones a la espera de que con el acuerdo con el FMI se repongan los DEGs y de esa manera revertir la posición negativa de las reservas netas. Si restringen más las importaciones también hay otros efectos negativos en actividad, precios y abastecimiento».

«Es una traba más para el importador. Complicar mediante trabas burocráticas», sintetiza el analista Christian Buteler.

Más restricciones a las importaciones a la espera de que con el acuerdo con el FMI se repongan los DEGs y de esa manera revertir la posición negativa de las reservas netas. Si restringen más las importaciones también hay otros efectos negativos en actividad, precios y abastecimiento

PROS&CONS
Daniel Marx hace una salvedad: «Mientras se vea que es transitorio y tienda a normalizarse, pues tienda a crecer por desembolsos, no debería tener efectos importantes, pero si se ve como debilidad creciente, tiene consecuencias mucho más complejas».

Por eso el ex subsecretario de Industria, Miguel Ponce, habla del cepo del cepo: «Desde fines de diciembre que está habiendo faltantes y quejas en todos lados. A medida que bajan las reservas primero fueron por los autos importados, luego por productos terminados y ahora irán por los insumos, ya que tenemos reservas para sólo dos días de importación si no se firma el acuerdo con el FMI».

Hay empresas que tienen entre $ 30 y $ 35.000 millones en bancos argentinos sin siquiera remunerar: «Obedece a que no pueden dolarizarlo ni girar al exterior pagos de dividendos porque lo perjudican en el MULC.

PESOS OCIOSOS
Mariano Sardáns, de FDI, hace hincapié en que hay empresas que tienen entre $ 30 y $ 35.000 millones en bancos argentinos sin siquiera remunerar: «Obedece a que no pueden dolarizarlo ni girar al exterior pagos de dividendos porque lo perjudican en el MULC».

Amilcar Collante, de Cesur, asegura que el nivel de reservas te da que no tenés más tiempo para acordar con el Fondo: «El cepo de por sí ya es muy duro y es muy difícil que lo sigas ajustando sin tener impacto fuerte sobre trabas en la actividad y sobre el precio si trabas las importaciones, pues todos los productos que tienen componente importado va a pricearlo en un intermedio entre el dólar oficial y el alternativo. A su vez se se incrementa la expectativa de un salto cambiario».

Nicolás Alonzo, economista principal de OJF & Asociados, indica que las importaciones de bienes de consumo han aumentado durante 2021 como consecuencia de la suba de las expectativas de devaluación y el rebote de la actividad, y se ubican hoy entre u$s 1000 y u$s 1200 millones sobre los niveles de 2020 y 2019, por lo que cualquier intento de restringir compras tendría que recaer sobre bienes de capital o bienes intermedios para ser de una magnitud relevante. «La otra opción sería restringir los pagos de deuda de privados, como lo hicieron en 2021 cuando se vieron obligados a refinanciar los compromisos. Todas opciones sumamente perjudiciales», concluye.

Fuente: El Cronista.

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