La Papa

El Gobierno continua intentando acercarse a Cristina Fernández de Kirchner

En la habitual conferencia de prensa de todos los jueves, la portavoz de presidencia, Gabriela Cerruti habló sobre el tema planes sociales, respondiendo a las críticas de Cristina Fernández de Kirchner sobre la “tercerización” de la ayuda social. Cerruti explicó que lo de Cristina fue un planteo puntual respecto a la implementación del plan Progresar. Además afirmó que, al contrario de lo que plantea el sector kirchnerista, “economía popular, no son planes sociales sino que es una economía popular de trabajadores que trabajan”.

Durante la conferencia de prensa de la portavoz, la pregunta MDZ en Casa Rosada fue haciendo referencia al tema planes sociales, respecto a las diferentes posturas que mostraron tanto el presidente de la Nación, Alberto Fernández, como la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner. Por una lado el presidente defendió la existencia de las organizaciones sociales e incluso argumentó que se les debe dar un rol de mayor importancia institucional en el poder y, por otro lado, la vicepresidenta pidió que “la aplicación de las políticas sociales no siga tercerizada”.

Respondiendo a la pregunta, Gabriela Cerruti explicó que “no entiende que sean posturas antagónicas, muchas de las políticas sociales que hoy se implementan como la AUH que es una política importantísima como Progresar. Nacieron, crecieron y se desarrollaron durante su presidencia (gestión de Cristina Kirchner) y jamás la vicepresidente hablaría en contra de las organizaciones sociales”.

“Lo que dio fue un planteo puntual que tiene que ver con su mirada sobre algo que ya está sucediendo que es de qué manera la política que está llevando adelante el Gobierno, a través del ministro Zabaleta, hace que los planes Potenciar que es una política social focalizada, no estamos hablando de las políticas sociales en general”, explicó Cerruti en la conferencia.

“En lugar de ser, de alguna manera, discutidas y acordadas a través de las organizaciones sociales. En muchos casos, es una discusión que está llevando adelante el ministro Zabaleta con quienes dialogan con él en el momento de los acampes, en los momentos en los que está cortada la 9 de julio. En estos casos siempre hay denuncias específicas y puntuales, lo dio el presidente cuando lo mencionó el lunes”, aclaró la portavoz presidencial cuando explicó el tema de las organizaciones sociales.

Estas últimas declaraciones parecen contrastar con la realidad donde podemos ver la avanzada de Cristina Kirchner para que los planes sociales pasen a ser controlados por los intendentes y no por las organizaciones sociales. La vicepresidenta ya está avanzando en su iniciativa y la misma ya comenzó a tomar cuerpo en territorio bonaerense.

“Hay denuncias puntuales que, por supuesto, son atendidas. Hay cosas que no están bien y que, por supuesto, son atendidas. Todos y todas reconocemos el enorme trabajo de las organizaciones sociales en los momentos más duros de la Argentina, desde la crisis económica en el 2001 éstas fueron un factor fundamental para la organización comunitaria y la economía popular”, argumentó Gabriela Cerruti a favor de las organizaciones sociales.

“La economía popular es casi una economía que funciona en paralelo en la Argentina, que no son planes sociales, es economía popular de trabajadores que trabajan en la economía informal y que generan sus productos y los distribuyen en la economía informal”, explicó la portavoz remarcando, en múltiples oportunidades, la idea de que sí hay trabajo en los sectores populares.

Para finalizar su respuesta, Gabriela Cerruti concluyó diciendo que: “Además, pasar de una o dos generaciones de desempleo y pobreza a la inserción al trabajo formal no es algo que se haga de un día para el otro. Es algo que lleva tiempo, que lleva formación, que lleva a una reinserción en el mundo cultural del trabajo. No es que de la noche a la mañana van a cumplir un horario de ocho horas y esto va a ocurrir naturalmente. Todo ese trabajo está siendo acompañado desde el Estado y, en ese sentido, estamos todos trabajando y pensando lo mejor”.

La respuesta de la portavoz hace referencia al mensaje que trató de dar Cristina Fernández de Kirchner, por medio de un posteo en sus redes sociales, donde felicitó el plan de un intendente para “transformar los planes en trabajo”, mientras que el jefe de gabinete provincial, Martín Insaurralde, inició contactos con jefes comunales del oficialismo y la oposición para sondearlos con un proyecto en común. Además, la oportuna explicación de la portavoz presidencial también viene con motivo de aclarar “las falsas explicaciones” (según la postura del Gobierno Nacional) que se difundieron en los medios de comunicación y en las redes sociales acerca del manejo de los planes sociales y el funcionamiento de la economía popular.

Respecto de esto, Cristina Kirchner ratificó su postura después de haber recibido fuertes críticas de las organizaciones sociales. Lo hicieron a modo de réplica porque la vicepresidenta sostuvo en el plenario de la CTA que “con esta desocupación debería haber menos planes”. Se refirió así a los programas denominados Potenciar Trabajo, que recibe 1,2 millones de personas en todo el país, en su mayoría a través de grupos piqueteros.

Por otro lado, el intendente de Lomas de Zamora y aliado de Máximo Kirchner, Martín Insaurralde, apoyó la postura de la vicepresidenta diciendo: “Hice una ronda de consultas con intendentes bonaerenses, tanto del oficialismo como de la oposición, y es unánime la aceptación de la descentralización del control de los planes sociales en los municipios. Los programas sociales deben tener una contraprestación controlada por el Estado, cuyo primer mostrador son los municipios”.

Finalmente, Néstor Grindetti, el intendente de Lanús y representante de la oposición, sostuvo que “la administración de la asistencia social debe descentralizarse en los municipios para que el plan social llegue de manera directa al vecino que lo necesita. El Estado nacional, a través de la cartera de Desarrollo Social, debe girar las partidas a los municipios con la nómina de beneficiarios y son las gobernaciones locales las que deben asignarle una tarea, controlar el presentismo y el cumplimiento efectivo de las actividades”, remarcó el macrista Grindetti, para quien “cortar calles no es más una opción”.

La reforma que impulsa el kirchnerismo y que tiene el apoyo de algunos sectores de la oposición tiene una lectura política: las organizaciones sociales amenazan a los intendentes con disputarles el territorio de cara a las elecciones de 2023.

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