La Papa

¿En qué se basó el Presidente para extender de las restricciones hasta el 21 de mayo?

Midió el período comprendido entre el 10 y el 24 de abril, donde no hubo clases presenciales, el transporte público fue solo para esenciales y no se circuló entre las 8 de la noche y las 6 de la mañana.

Para anunciar la extensión de las restricciones vigentes hasta el 21 de mayo, el presidente Alberto Fernández se basó en unas estadísticas oficiales que aseguran que las medidas implementadas dos semanas atrás dieron resultado porque bajaron significativamente los contagios en el AMBA, que es donde la segunda ola de coronavirus está causando más estragos.

Después del pico de 29.472 casos registrado el viernes 16 de abril y luego que las muertes por COVID-19 aumentaran un 72% en la última semana, las cifras se fueron estabilizando aunque siguen altas. Es por eso, que el Presidente decidió prolongar el DNU para continuar con esta tendencia a la baja y sí descomprimir al sistema de salud, que está muy estresado.

En ese sentido, anunció que el país quedará dividido en cuatro zonas en virtud del riesgo epidemiológico y sanitario: bajo, medio, alto y alarma. “En aquellas zonas de mediano riesgo epidemiológico y sanitario, es facultad y responsabilidad de los gobiernos locales adoptar en forma temprana medidas adicionales que disminuyan la circulación para prevenir los contagios”, introdujo.

En aquellas zonas de alto riesgo epidemiológico y sanitario, es decir, lugares donde hay una alta proporción de contagios o que ellos están aumentando muy velozmente, se establece suspender actividades sociales en domicilios particulares, reuniones sociales en espacios públicos al aire libre de más de 10 personas, casinos y discotecas. Los bares y restaurantes funcionarán hasta las 23. Y no se podrá circular entre 0 y las 06.00 de la mañana de cada día”, informó.

En las zonas de alarma epidemiológica y sanitaria, regirán las restricciones más duras porque allí -explicó- el sistema de salud está en tensión y la proporción de casos en la población es muy alto.

De acuerdo a las estadísticas dadas a conocer por Presidencia, en el período comprendido entre el 10 y el 24 de abril, donde no hubo clases presenciales, prohibiciones para usar el transporte público y límites de circulación entre las 8 de la noche y las 6 de la semana,el número de infectados bajó un 20,5% en todo el país y 31 % en el AMBA. Los casos a nivel país se ubicaron en 129.064 en ese período mientras que en el AMBA alcanzaron los 66.585.

Hay que recordar que entre el 27 de marzo y el 10 abril se registró un pico de casos, que treparon a 155.041 en todo el país y a 87.294 en el AMBA; lo que había arrojado un crecimiento exponencial del 114 % y 115%, respectivamente.

Estas cifras coincidieron con las advertencias de las clínicas y sanatorios privados, que anunciaron que estaban al borde de la saturación con el 95% de las camas de terapias intensivas y que los pacientes empezaran a encontrar dificultades al momento de conseguir una cama.

A esta situación se llegó luego de que habían bajado considerablemente los contagios durante la segunda quincena de enero a nivel país (de 71.207 a 52.767) y en el AMBA (de 27.514 a 23.345); y mucho más durante la durante los primeros 20 días de febrero, que se ubicaron en 39.210 y 17.514 respectivamente.

El repunte de infectados arrancó a partir del 13 de marzo y el 10 abril, que fue de 46.041 a nivel país y 21.822 en el AMBA y alcanzó el pico de 155.041 y 87.294, lo que llevó al Presidente a volver a extremar las medidas y ahora a volver a extenderlas tras los buenos resultados obtenidos.

Si bien aún no se informó oficialmente, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) es una de las zonas que será calificada de alarma en virtud de que allí se reportan la mayor cantidad de casos y de muertes, y la ocupación de camas en hospitales se encuentra al borde del colapso.

La definición sobre las clases introduce un nuevo conflicto con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que ya el Presidente se pronunció en contra y ordenó que las escuelas continúen abiertas. Las diferencias sobre las educación presencial están judicializadas y se espera una definición de la Corte Suprema de Justicia para los próximos días.

Por eso, durante su discurso Fernández les envió un mensaje especial a las familias afectadas por su decisión: “Quiero decirles que sabemos las dificultades que esto plantea a los niños, niñas, adolescentes y a las familias. Lamentablemente, en estas zonas de alarma se trata de una medida necesaria para reducir la circulación”.

FUENTE: Infobae.

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