Hacer caca: cuántas veces conviene ir al baño por día

Ir al baño a hacer “el número dos” – o, simplemente, defecar – es una de las funciones más normales del cuerpo humano y una de las más saludables. Es por este motivo, que los médicos advierten que no es recomendable aguantar mucho tiempo entre una defecación y otra, y alertan sobre los riesgos que esto puede traer en la salud y en los intestinos.

La frecuencia con la que una persona va al baño depende de cada cuerpo. Según el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS por sus siglas en inglés) hay adultos que necesitan defecar dos veces en el día, y hay quienes lo hacen cada tres o cuatro.

Esto puede deberse a lo que se denomina el “tránsito” en los intestinos, es decir, el tiempo que tardan los alimentos que consumimos en asimilarse y separarse los “residuos” que no son necesarios para el organismo.

Por otro lado, “tener problemas con la urgencia, como un impulso repentino y frenético de hacer caca, diarrea y estreñimiento, pueden ser signos de tránsito lento”, indicó el gastroenterólogo Martin Veysey en “The Conversation”, según replica The Sun.

El tiempo entre cada deposición, según el gastroenterólogo, “debería ser entre ocho y 24 horas”.

«Aprender a controlar los intestinos es un paso importante en el desarrollo, pero algunos de nosotros lo llevamos demasiado lejos; descubrimos que a veces podemos hacer que este impulso desaparezca temporalmente si lo ignoramos por un tiempo, porque ahora no parece un momento conveniente», indicó Veysey.

Es por esto que muchas personas terminan sufriendo de estreñimiento, dolor abdominal, hábitos intestinales impredecibles, hinchazón y gases.

¿Por qué no hay que aguantar las ganas de ir al baño?

«Adquirir el hábito de posponerlo significa que los residuos de los alimentos que ingieres permanecen en tu cuerpo más tiempo del que debería. Tu tiempo de tránsito se alarga y tu calidad de vida se deteriora”, advirtió Veysey.

«En promedio, producimos alrededor de seis toneladas de materia fecal en nuestras vidas, compuesta de agua, bacterias, materia nitrogenada, carbohidratos, materia vegetal no digerida y lípidos (grasas). Cuanto más tiempo permanezca esta mezcla de cosas dentro de nosotros, más propensa será a la fermentación y la descomposición”, agregó.

«Esto no solo produce gases, sino también sustancias químicas conocidas como metabolitos, que luego se ponen en contacto con el revestimiento del intestino y pueden absorberse», dijo.

Agregó que un tiempo de tránsito más prolongado también se ha relacionado con afecciones como cáncer de intestino, cálculos biliares, pólipos colónicos y hemorroides.

Para ayudar al organismo, es recomendable aumentar la cantidad de fibra y líquidos en su dieta, y hacer ejercicio regularmente.

Fuente: Minuto Uno.

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