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«La próxima voy y gatillo yo»

Brenda Uliarte y Gabriel Nicolás Carrizo, dos de los detenidos por haber participado de la organización del atentado contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, intercambiaron varios mensajes antes y después del intento de asesinato, en los cuales se manifestó la intención de matar a la vicepresidenta, incluso luego de que Fernando Sabag Montiel fallara su disparo junto al rostro de la líder peronista.

«La próxima voy y gatillo yo», escribió la mujer. «Nando falló, yo sé disparar bien, no me tiembla la mano», agregó. El 2 de septiembre, un día después del incidente junto a la casa de Kirchner, Carrizo le preguntaba a Uliarte: «Querés hacerlo?». Uliarte respondió: «Te juro que sí. Y no me va a fallar el tiro. Pero hay que pensarlo bien. Pasa que Nando no tiene mucha práctica. Le tembló el pulso».

Los mensajes revelados este martes por C5N también muestran que, varios días antes del intento de asesinato en el barrio de Recoleta, Uliarte expresaba por chat la voluntad de usar un «fierro» para matar a Kirchner, destilando expresiones de odio antiperonista.

La ideología extremista detrás del atentado a Kirchner

A su vez, después del disparo fallido contra la expresidenta, ambos involucrados demostraron un fuerte contenido ideológico: «Ya saben todo igual. Lo que hizo ‘Nando’. LO APLAUDO. Estuvo a un segundo de ser HÉROE NACIONAL», se lee en un texto enviado por Carrizo. «Si, yo también me parece el San Martín moderno» (sic), contestó Uliarte. Y agregó: «El quiso liberara un país de la esclavitud. Lpm como le pudo fallar el tiro».

Por otro lado, en varios mensajes se ve el tono imperativo de Carrizo hacia Uliarte, dando claras directivas sobre cómo proceder para intentar desligarse del intento de magnicidio. «Brenda, venite urgente. Venite acá a Barracas», se lee en uno de ellos. «Brenda necesito que hablemos de algo. Nos están investigando, incluso a vos. Tenemos los teléfonos pinchados», escribió Carrizo.

En otro mensaje se muestra cómo Carrizo pretendía organizar una versión conjunta para brindarle a los medios de comunicación. De hecho, después del atentado, dieron una entrevista a Telefé para desligarse, donde afirmaron que eran simples vendedores de copos azucarados, y que no tenían nada que ver con lo realizado por Montiel.

«Vamos a darle una montada a los medios de mierda. Sí, tenés que venir con nosotros», le ordenó a la joven. «Pero antes de eso vamos a hablar acá lo que tenés que decir», agregó.

«Creo que yo voy a terminar ese trabajo»

Carrizo, señalado mediáticamente como «el líder de los copitos», tuvo otro chat con un contacto nombrado como «SYMME». Con él habló sobre lo que hizo Sabag Montiel en Recoleta, afirmando sentir «orgullo» por el accionar de su aparente empleado, con quien habría trabajado en la venta de copos azucarados.

«Pero se va a tener que esconder», le contestó SYMME. «La realidad que no. Amigo te lo digo hoy acá. Creo que yo voy a terminar ese trabajo», sostuvo Carrizo.

En otro texto enviado al mismo contacto, se lee: «Si amigo, esa puta ya está muerta. Hay cosas que no sabes. Por nada del mundo se te ocurra decir lo que estoy diciendo».

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