La Papa

Todos se agrandan en La Ciudadela

San Martín sigue sin poder ganar de local. Esta vez empató 2 a 2 ante Almirante Brown.

Hace 427 días que La Ciudadela dejó de ser un fortín, el estadio de San Martín. La última vez que ganó en su casa el equipo tucumano fue ante Sarmiento de Junín, previo a la suspensión del fútbol por la pandemia.

Se fue la dupla, pasó Floreal García, llegó de Muner y el Santo sigue sin mostrar un buen juego. Sólo reacciona en desventaja. Cualquier equipo, modesto, fuerte, el que sea, pisa el campo de juego de Bolívar y Pellegrini y se le anima al Santo, lo presiona, lo acorrala y se hace protagonista. Hoy ocurrió otra vez ante el equipo de Isidro Casanova.

Apenas inició el primer tiempo, Daniel González, a los 15 segundos, envió un pelotazo al arco visitante que fue rechazado por Ramiro Martínez. La visita no hizo demasiado, no fue superior al local, pero lo acorraló a fuerza de tiros de esquina que cedía el Santo.

Ignacio Arce se lució sacando un disparo que iba directo a la red luego de un tremendo control de balón de Santiago Vera, producto de córner. De esa manera, tras un rechazo que quedó en los pies de Joaquín Ibáñez, abriría el marcador Almirante Brown.

El Ciruja era una sombra en el campo de juego: poca claridad en el juego y algunos tibios remates de Marcelo Estigarribia que pasaron cerca del arco de Martínez.

En el segundo tiempo las cosas cambiaron. Parece que el Ciruja sólo reacciona ante la adversidad. Comenzó acorralando a la Fragata en su arco y pudo empatar, a los 12 minutos, con un tremendo zurdazo de Tino Costa.

Cuando el local era un poco más que Almirante Brown, y tenía todo para ponerse en ventaja, llegó el gol, a los 30 minutos, del recién ingresado Wilson Chimeli para poner a la visita otra vez al frente del marcador.

Cinco minutos más tarde, tras un centro que llegó al área rival, Juan Imbert la controló con el pecho dentro del área, dio media vuelta y remató con gran calidad para igualar el marcador.

San Martín pudo quedarse con los tres puntos, pero Gonzalo Rodríguez, quien recibió un pase en profundidad que lo dejó solo frente a Martínez, pateó desviado y el balón cruzó toda el área visitante y se fue por la línea de fondo.

Fue tablas en La Ciudadela. La mufa no se corta. Los 427 días sin ganar pesan cada vez más y el equipo no está mostrando un buen juego. En el debut de Pablo de Muner como técnico, todo sigue igual.

Comparte

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram